Como ya dije en la primera entrada de este blog, vamos a hablar del contenido social de Twitter...
Twitter, amigos, es una red social. SOCIAL. Lo que implica relacionarse con gente, interactuar, dar y recibir, concepto que a muchos/as se les olvida en cuanto empiezan a sentirse importantes, a alcanzar un número elevado de seguidores, a creerse más que los demás, pero, ¿os habéis parado a pensar en lo que sucedería si todos esos tuitstars que te miran por encima del hombro dejasen de tuitear?
Exacto: NADA.
Seguiríamos cada uno con su cuenta, publicando sus cosas, compartiendo lo que le gusta, y no se pararía el mundo, ni se acabaría la diversión. Podríamos seguir con nuestras vidas, perdiéndonos sus brillantes ocurrencias, que aunque muchos lo crean, no son tan necesarias como el oxígeno para vivir.
Más se perdió cuando fallecieron Eugenio, o Gila. Más se perdió cuando perdimos a Miguel de Cervantes o Camilo José Cela, y esos SÍ tenían talento. Talento de verdad. No eran importantes por hacer cuatro chistes y poner un par de reflexiones en una red social. Hicieron grandes trabajos que se recordarán por siempre.
Sé, porque lo he vivido en mis propias carnes, que siempre hace ilusión que te siga ese tuitero con muchísimos seguidores al que admiras, con el que te ríes, pero, al final, ¿de qué sirve que te siga si no va a leerte? Y, en el caso de que te lea, si nunca retuitea un tuit tuyo, ¿qué quiere decir? ¿Que no eres lo suficientemente bueno para aparecer en su TL? ¿Que ninguno de tus tuits es bastante ingenioso como para que él lo comparta? Al final, es un arma de doble filo: Por un lado, hace ilusión que ese gran tuitero te siga, pero por otra parte, desmoraliza bastante pensar que no eres digno de ser retuiteado por él.
Estamos creando "famosillos" de pegote. Como ya dijera El Mula en su día, "Ser famoso en tuiter es como ser el alcalde de Palencia. Que está muy bien, pero fuera de allí no te conoce ni Dios".
¿Qué sería de los tuitstar sin su legión de palmeros, que les retuitean hasta los buenos días? ¿Que sería de ellos si toda la gente a la que ignoran les diese unfollow? ¿Tanto cuesta ser amable, educado? Su ego se lo impide. Son demasiado buenos para nosotros.
Pero que no se equivoque nadie. NADIE es imprescindible. Si un tuitstar cierra su cuenta, ya habrá otro millón de cuentas que nos hagan reír, porque, por suerte, el talento en tuiter, el ingenio, es algo que abunda.
No caigáis en la trampa de bailarle el agua a quien no siente la más mínima consideración por vosotros.
No alimentemos más egos.
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